Beneficios de la terapia asistida con perros

Las terapias asistidas con perros se basan en sesiones programadas entre un profesional, un terapeuta y el paciente, con el objetivo de avanzar en el proceso terapéutico en curso.

Los perros de terapia son perros con predisposición al servicio y capacidad para conectar con la mayoría de las personas, y posteriormente se les entrena para llevar a cabo las sesiones correctamente. Gracias al contacto físico entre el paciente y el perro, se crea un vínculo emocional que ayuda al paciente a mantenerse presente durante las tareas, reduce las emociones negativas, el estrés e incluso el comportamiento agresivo.

Actualmente son más conocidos por su trabajo dirigido a personas de todas las edades con discapacidades intelectuales o físicas, personas mayores y personas con enfermedades degenerativas o crónicas, pero también se está ampliando a muchas otras áreas en las que estoy trabajando actualmente, como la estimulación del lenguaje, la formación en seguridad y autoafirmación y la conciencia emocional, entre otras.

Los estudios actuales respaldan los beneficios emocionales y físicos de la terapia asistida con perros.

Como beneficios emocionales, destacamos:
  • Mejora del estado de ánimo.
  • Mejora en los casos de depresión
  • Reduce la ansiedad y el estrés.
  • Fomentar el contacto social y físico y la empatía.
  • Fomenta la estimulación mental.
  • Mejora la autoestima, la confianza en uno mismo y el autocontrol.
Como beneficios físicos tenemos:
  • Reducción de la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
  • Aumento de la sensación de relajación.
  • Mejora de las habilidades físicas y motrices.
  • Trabajo de coordinación corporal, aumento de la propiocepción.
Como beneficios en los ámbitos educativo y sanitario:
  • Mejora de las habilidades sociales (respeto, empatía, comunicación…)
  • Reducción de conductas inadecuadas.
  • Aprender jugando.
  • Facilita la realización de ejercicios.
  • Un sentimiento de compañerismo.