La psicología holística es una modalidad terapéutica dentro del movimiento humanista, que considera las emociones y los trastornos desde una perspectiva integradora que abarca al ser humano en su totalidad.
Esta disciplina reconoce la interconexión entre el cuerpo, el espíritu y la mente, entendiendo que estos aspectos funcionan de manera interdependiente y tienen un impacto significativo en la salud y el bienestar de una persona.
Al adoptar este enfoque holístico, la psicología holística promueve un concepto evolutivo de la persona, buscando no solo el alivio de los síntomas, sino también el crecimiento personal y el desarrollo del potencial humano en su conjunto.
Este enfoque terapéutico considera importante tratar los síntomas superficiales, así como explorar y abordar las causas de los problemas emocionales y mentales, fomentando así un proceso de transformación profunda.
Cada terapeuta tiene ciertas disciplinas que domina o con las que se siente más cómodo; en este caso, yo trabajo con herramientas psicológicas para el autoconocimiento, la autoevaluación y ejercicios de cambio personal. También utilizo ejercicios de programación neurolingüística para provocar cambios en el pensamiento y los hábitos a través de técnicas de percepción, comportamiento y comunicación. Ejercicios de yoga en los que la conexión entre el cuerpo y la mente es primordial. Los ejercicios de meditación y visualización son muy útiles para ralentizar el ritmo ante situaciones y estilos de vida estresantes, logrando el equilibrio interior y mejorando el bienestar emocional y la salud en general.
En algunos casos me gusta trabajar con aromaterapia, utilizando aceites esenciales de plantas para mejorar el equilibrio de la mente, el cuerpo y el espíritu. Se ha demostrado que el trabajo olfativo llega directamente al sistema límbico y, por lo tanto, tiene efectos físicos y emocionales directos.
La dieta y todos nuestros hábitos son fundamentales, y también deben tenerse en cuenta.